¿Qué hacen en las clases de inglés?
Monday, 11 de February de 2008Fui del último curso que estudió francés en la escuela. Como el inglés he tenido que aprenderlo tarde y mal, entre trabajos e hijos, en alguna ocasión he pensado cuánto tiempo y dinero me habría ahorrado si hubiese nacido un año más tarde. Hasta que esta semana escuché el llanto y el crujir de dientes de algunos universitarios cuando han sabido que tendrán que acabar los estudios dominando el inglés. Muchos estaban ofendidos porque la medida les pillaba a media carrera, sin tiempo para prepararse. “Que empiecen por asegurar el dominio en el bachillerato y que después sigan por la universidad”, eran sus quejas.
La repuesta me parece extraordinariamente alarmante, porque la mayoría de estos estudiantes que ahora entran en la universidad han cursado al menos 10 años de Inglés en la escuela (¡10 años!). Si todavía se sienten inseguros para recibir una clase o contestar un examen en inglés, uno se pregunta a qué demonios se han dedicado ellos y profesores durante las clases de Inglés en 10 cursos. ¿Qué había que saber para aprobar?
En el fondo, la pregunta es retórica, porque quien tiene hijos y sobrinos (como es el caso) sabe que, salvando las excepciones, en este país aprender inglés de verdad cuesta a los padres una pasta extra en profesores particulares, academias y estancias estivales en Irlanda. Entre las familias funciona el sobreentendido, aceptado con resignación, de que “con el inglés que aprenden en la escuela no es suficiente”. Seguro que existen razones: que si enseñar una lengua extranjera en un aula con 25 personas no es fácil, que si queremos subir el nivel no tendría que fiarse todo a la asignatura de Inglés y que se impartiera alguna materia en esta lengua, o que ayudaría más subtitular y menos doblar, especialmente en la televisión. Pero que los universitarios de hoy se asusten con el inglés, una de dos, o son unos exagerados, o no han dado ni golpe durante estos años, y por tanto ha habido un fracaso colectivo de la enseñanza de lenguas en ESO y en secundaria y todos hemos mirado hacia otro lado. Y esto no debería seguir ni un curso más. Se nos acumulan los deberes.
Fuente:
El Periódico













